Pablo Neruda: un Padre que Abandonó a su Hija Hidrocefálica

Pablo Neruda

«Puedo escribir los versos más tristes esta noche» escribió el poeta chileno Pablo Neruda, pero como muchas veces la realidad supera a la ficción, la historia de su hija a la cual abandonó por ser hidrocefálica es mucho más triste que todos los versos que escribió.

En agosto de 1934, en Madrid, Maryka Hagenaar, la primera esposa de Neruda, da a luz a la hija del matrimonio que se llamó Malva Marina Trinidad Reyes, quien era idéntica a su padre pero era hidrocefálica.

Al principio Neruda pareció no tomar consciencia de la enfermedad de su hija, pero al poco tiempo fue distanciándose emocionalmente de la niña demostrando una frialdad que no concuerda con la presunta personalidad de un hombre que ha escrito poemas tan hermosos y románticos.

El poeta escribe a su amiga argentina Sara Tornú: “Mi hija, o lo que yo denomino así, es un ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos”

El 8 de noviembre de 1936 Neruda se separa de Maryka Hagenaar y verá a su hija Malva por última vez, yéndose con Delia del Carril, primero a Barcelona y después a París.

Maryka se va de Madrid con Malva, ya que Neruda la convenció de que se trasladen a Montecarlo pero solo para sacárselas de encima. Ellas parten a La Haya, donde a Maryka le quedan unos sobrinos por la línea materna de su familia.

Ricardo Neftalí Reyes Basoalto, quien llevaba el pseudónimo de Pablo Neruda, mientras se dedicaba a asistir el exilio de dirigentes socialistas en peligro, por esos mismos días abandonaba para siempre a su hija con hidrocefalia y a su madre.

En un contexto de crisis económica y los preliminares de la Segunda Guerra Mundial, Maryka Hagenaar se ve obligada a trabajar y sin medios para los cuidados especiales de su hija enferma de hidrocefalia, sin ayuda alguna de Neruda. Se acerca a la iglesia de Christian Science de La Haya, donde encuentra una guardería para Malva. Allí la deja al cuidado del matrimonio de Hendrik Julsing y Gerdina Sierks, mientras Neruda nunca respondió a sus súplicas de que envíe una mensualidad de cien dólares.

Maryka visitó a Malva cada mes, con la mensualidad pagada de su bolsillo, y pasó el resto de su vida en soledad y zozobra viviendo en piezas alquiladas y pensiones. El rastro de Maryka se pierde cuando deja de escribir cartas al poeta reclamándole ayuda económica.

El 2 de marzo de 1943 Malva Marina fallece como consecuencia de su enfermedad. Pablo Neruda se entera en México por un telegrama, pero no responde nada. La niña no es mencionada en sus memorias ni existe un verso dedicado a ella, más allá de una alusión, de tono autocompasivo, en el poema Enfermedades en mi casa.

La niña es enterrada en el cementerio Ouder Begraafplats, en la localidad de Gouda. Su tumba fue originalmente señalada por una periodista holandesa, ante el anuncio de que el predio sería desmantelado.

El Partido Comunista se ocupó mucho años de guardar el secreto de este capítulo poco conocido en la vida del poeta, para evitar la mala imagen que se produciría para una figura emblemática del comunismo como fue Pablo Neruda.

El poeta que pretendía ser solidario ayudando a exiliados socialistas y apoyando al comunismo, demostró ser una mala persona y un hipócrita abandonando y dejando morir a su hija hidrocefálica.

#neruda #pabloneruda

Author: Ricardo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *