¿Existen las Serpientes Voladoras?

Serpiente Voladora

El solo pensar en una serpiente voladora resulta aterrador y parece una idea sacada de una pesadilla, pero en la zona selvática del sur y el sudeste asiático esa pesadilla se hace realidad.

Estas especies de víboras voladoras planean pero no ganan altitud mayor que de la que alcanzan impulsándose enérgicamente hacia arriba. Lo que hacen es planear utilizando la velocidad de la caída y las contorsiones de su cuerpo para atrapar el aire y generar un impulso ascendente.

La serpiente voladora se prepara para el despegue colgándose en el extremo de una rama y adoptando con el cuerpo en forma de J. Entonces se impulsa hacia fuera, y toma rápidamente la forma de una S y se aplana hasta casi el doble de su anchura normal, dando a su cuerpo, habitualmente redondeado, adoptando una forma cóncava de C, lo que le permite atrapar el aire. Mediante movimientos ondulantes hacia adelante y hacia atrás, la serpiente es capaz de realizar giros.

Según un Estudio publicado en 1914 en Journal of Experimental Biology por el científico Jake Socha, profesor del departamento de ingeniería biomédica y mecánica de Virginia Tech, y lleva estudiando a las serpientes durante más de 20 años: «Al saltar, se aplana desde justo detrás de la cabeza hasta donde empieza la cola. Lo que hace es rotar sus costillas hacia adelante, hacia la cabeza, y hacia arriba, hacia la columna vertebral»

Explica que es una especie de danza ondulante que le permitía planear.

Dichas serpientes produce una fuerza aerodinámica comparable con la que crea el ala de un aeromodelo.

Al combinar la transformación física con la danza ondulante en el aire, eso le permite volar por lo alto de los árboles. «Mueve la cabeza de un lado a otro, haciendo que pasen ondas por el cuerpo y parece que estuviera nadando en el aire», explicó Jake Socha.

Se cree que las serpientes voladoras planean mejor que su equivalente entre los mamíferos, que es la ardilla voladora.

Se conocen 5 especies de víboras voladoras, que se encuentran desde el oeste de la India hasta el archipiélago de Indonesia.

No se conoce demasiado sobre su comportamiento en libertad, siendo animales principalmente arborícolas y que rara vez bajan al suelo.

Existen especies más pequeñas que miden unos 60 centímetros de longitud y otras especies más grandes que sobrepasan 1 metro de largo.

En general se alimentan de roedores, lagartos, ranas, pájaros y murciélagos.

Son medianamente venenosas pero resultan casi inofensivas para el ser humano por tener los dientes pequeños y situados en la parte posterior de la boca.

Los científicos desconocen la frecuencia de los vuelos en estos ofidios. Se cree que probablemente hagan uso de sus acrobacias para escapar de depredadores, para desplazarse de un árbol a otro sin tener que bajar al suelo de la selva, y posiblemente para cazar presas para alimentarse.

Fuentes: National Geographic, El Confidencial, BBC.

Author: Ricardo

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